No Posarán
Fallen hearts of Southamerica.
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El sol detrás del sol
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Atardecer stoner en Parque Avellaneda
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Festilaptra 2015
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Manifiesto Punk, por Greg Graffin
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Una Intensa Noche Berlinesa
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Martes 13 de amor en la isla
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Pintó Nirvana
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Celosamente inmortal
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Katatonia en Argentina, Viernes 2 de Septiembre 2016

Noche del viernes 2 de septiembre de 2016. Mucho frío y viento en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
A pocos minutos de las 23 horas, en el barrio de Balvanera, la avenida Corrientes comienza a poblarse de caminantes, quienes transitan y pasean buscando lugares donde cenar en los innumerables restaurantes y comedores al paso que se ubican uno al lado del otro. El tráfico vehicular aumenta de modo exponencial, particularmente en la zona del Shopping Abasto, uno de los lugares que usualmente es elegido como destino de muchos comensales. Es una zona preeminentemente turística, con un variado espectro de consumo, desde la oferta de bares tangueros y bodegones hasta la comida peruana.

Sin embargo allí, sobre la calle Guardia Vieja (a escasos 50 metros), una pequeña maraña de personas apretujadas y envueltas en emoción se aprestan para el final de un ritual largamente esperado. Siendo las 22:45, luego de un breve receso los suecos Katatonia salen al escenario para arrancar los bises con “My twin”, como parte de la gira “Fallen hearts of Southamerica 2016” que también los hizo visitar México y Chile, finalizando en Brasil. Es prácticamente el momento culminante de un ansiado orgasmo musical que tuvo que esperar por 5 largos años, desde aquella cálida noche de marzo de 2011 en el Roxy de Palermo, donde se presentaron por primera vez como parte de la gira “Night is the new day”.
Pero antes de los hechos, algunas consideraciones iniciales.

¿Katatonia? ¿De quiénes estamos hablando?
Jonas Renkse y Anders Nyström formaron Katatonia en Estocolmo, Suecia, allá por 1991, y como tantas bandas de la época, comenzaron incursionando en variables extremas del Death y Doom Metal, aunque con una temprana influencia Black Metal, esa que luego explotó por toda Noruega a fines de los ´90. Sin embargo, luego de los discos “Dance of december souls” y “Brave murder day”, Katatonia comenzó un oscuro camino de experimentación sonora y vocal que se manifestó en el “Discouraged ones”, álbum que marcó un evidente abandono de las voces guturales iniciales, la incursión en tiempos menos veloces, y una distorsión más clara y limpia, a la vez que un reencauzamiento en líricas retrospectivas, melancólicas y depresivas, proceso que se perfeccionó y profundizó en los siguientes “Tonight´s decisión” y “Last fair deal gone down” (para muchos su mejor álbum). Los posteriores “Viva emptiness”, “The great cold distance”, “Night is the new day”, “Dead end Kings” y “Dethroned & uncrowned” han visto a la banda experimentar en distorsiones, complejizar las composiciones y arreglos, la incorporación de teclados y samples, al igual que mayores juegos de voces y detalles de batería mucho más técnicos y progresivos. Katatonia hace rato que abandonó su cáscara inicial “metalera” para abordar caminos experimentales, profundizando en la oscuridad de los sentimientos, hecho que encuentra a la banda a veces inmersa en momentos Shoegazing, otros tantos Dark-Goth, pero principalmente habiendo desarrollado un sonido y un estilo propios, muy característicos que la hacen inclasificable en cualquier intento taxonómico posible.

A pesar de que pueda sonar a cliché, ciertamente no lo es. Katatonia ha grabado covers tanto de Judas Priest como de Jeff Buckley, lo que dice bastante respecto de sus gustos e intereses musicales.

De eventos, tecnologías y acontecimientos
El historiador y filósofo francés Michel De Certeau se refería a la noción de acontecimiento como: “… no es lo que podemos ver o saber, sino lo que pasa a ser”. El Tano Romano, en una entrevista respecto a lo que era escuchar Heavy Metal en su juventud, mencionaba que en sus tiempos juveniles, en plenos ´70 y ´80, muchas veces no había cassettes, y aquel que conseguía un disco, invitaba a sus amigos a su casa y escuchaban, entre todos, a las bandas. Luego, al retirarse a sus hogares, todos buscaban retener sonidos, ritmos y letras en sus memorias, marcando una impronta que hacía especial a aquella circunstancia.
En tiempos de globalización, ciudadanías 2.0 e hiperconsumismo, la gigantesca difusión de datos por infinitos medios actuales permite que prácticamente toda persona en cualquier lugar del mundo pueda escuchar, casi en el mismo momento en que se sube a Youtube, Bandcamp, MySpace, Spotify o SoundCloud (entre otras aplicaciones) cualquier lanzamiento de una banda, haciendo que los procesos sean diferentes. Estos mismos ámbitos incluso permiten el intercambio de opiniones o las críticas de seguidores con los músicos integrantes. La distancia con el músico o la banda se ha tornado difusa, a la vez que el proceso de difusión de una banda puede volverse infinitamente mucho más capilar, llegando a distancias y parajes inimaginables para los músicos. Se trata esta de una circunstancia y una experiencia muy distinta a la que relataba inicialmente el Tano Romano. Precisamente quizás radique allí mucho de lo que hace a Katatonia una prominente banda de culto: un pequeño tesoro o hallazgo para almas solitarias, aisladas y melancólicas, pero que a la vez, por azares de las tecnologías y avatares comerciales de los sellos discográficos, nunca será una banda de masas ni de multitudes.

Considerando que en la anterior ocasión en que Katatonia estuvo en Argentina (allá por 2011), la aplicación Whatsapp recién daba sus primeros pasos, es dable pensar que un evento como la venida de una banda constituiría todo un acontecimiento. Sin embargo, es preciso mencionar que la gira que trajo a Katatonia desplegó un interés central en personas que se encontraban a cientos, miles de kilómetros, y que vía ésta aplicación fue posible conectar y vincular (Facebook mediante), a pesar de las distancias. Quien aquí escribe vive en Capital Federal; sin embargo, tuvo la chance de participar de un entusiasta grupo de mensajería, donde había seguidores de lugares tan distantes como Entre Ríos, San Luis, Santa Cruz o incluso Paraguay, logrando constituir un ámbito de pertenencia y de conexión identitaria que de otro modo hubiese sido impensable. Se constituyeron lenguajes y sentidos en común (como por ejemplo, la palabra clave “flan”, entendido graciosamente como elemento de simpatía y afecto hacia el cantante Jonas Renkse a partir de su sobrepeso y la “necesidad de que abandone los postres”).
Efectivamente, esa soledad y aislamiento que caracteriza a muchos seguidores de Katatonia en nuestro país, ha encontrado a través de su gira la oportunidad de cohesionar lejanas singularidades en un hecho fundante o vinculante. Y ahora hablemos de lo que nos interesa, que es el show.

The Fall of Hearts
La web page de Uniclub (el lugar elegido para el recital por el sello organizador Icarus) anuncia que la capacidad física del local es de 630 personas. Considerando que solo se utilizó el espacio de la planta baja, y que una quinta parte del espacio físico era ocupada por el pequeño escenario, quien aquí escribe duda de que hubiese más de 130 o 150 personas (quizás un poco más con la gente ubicada en el entrepiso, espacio dedicado a quienes cubrían periodísticamente el evento o se preocupaban de manejar el sonido). De todos modos, las entradas se agotaron absolutamente para este evento: desde el jueves, Ticketek había anunciado que ya no disponía de las mismas, y hubo una pequeña batalla de nervios y rumores por conseguir tickets en otros lugares o como parte de la reventa hasta último momento.
¿Por qué se eligió un lugar tan pequeño y que, a priori no presentaba quizás una de las mejores acústicas locales para un evento de este tipo? Es difícil saber si eso respondió a problemas de disponibilidad de lugares y fechas, necesidades y posibilidades del sello, u otras circunstancias. Sin embargo, más de un comentario de los presentes fue crítico al respecto. Las presentaciones previas de Katatonia en México y Chile fueron en teatros, mientras que en Argentina se utilizó un lugar que se dedica a fiestas y festivales. Observar las colosales fotos de los escenarios de México y Chile contrastaron sensiblemente con lo apretado del escenario acondicionado para este evento, donde los músicos debieron moverse cuidadosamente toda la noche para no colisionar entre sí, llegando incluso a haber un par de ocasiones en donde el cantante Jonas Renkse pidió cuidado a quienes poguearon para no voltear el escenario.
Otra rareza: no hubo bandas soporte. ¿Por qué sucedió eso? En su reemplazo, se realizó un “playlist” (propuesto por los fans) que arrancó a las 19:30hs y terminó puntualmente a las 21hs. La extraña sensación de ausencia hacía pensar en un evento especialmente dedicado a sus seguidores, aunque también generaba dudas respecto a si la experiencia sería suficiente para satisfacer las expectativas de los asistentes.
Ciertamente, el balance fue positivo. Katatonia subió puntual al escenario, y su descarga de 23 canciones fue impecable. La maquinaria de sentimientos, fuerza y sensibilidad de los suecos desplegó todo lo que quienes asistimos esperábamos. El repaso de canciones es un muestrario preciso de lo que ha sembrado Katatonia a lo largo de sus últimos años, reproduciendo temas de sus grandes discos “Tonight´s decisión”, “Last fair deal gone down”, “Viva emptiness”, “The great cold distance”, “Night is the new day” y “Dead end kings”, dejando espacio para solo un par de canciones de su nuevo lanzamiento “Fall of hearts”, el pretexto que los trajo de gira por estas latitudes, las cuales, de todos modos, siguen constituyendo un claro sello de lo que significa Katatonia.
Muchas expectativas se habían generado por la presentación de sus nuevos miembros. El baterista Daniel Moilanen, a simple vista, daba la impresión de ser un geek nórdico, aunque apenas empezó a sonar la banda, y con la progresión de temas, resultó evidente su formación progresiva y técnica, aunque no por ello carente de fiereza. Por otro lado, el guitarrista Roger Öjersson, quien viene directamente de ser guitarrista de Tiamat, pero previamente miembro bajista de la banda Kamchatka, contrastaba visualmente con el color negro de la vestimenta del resto de la banda, y eso se refleja claramente en que Kamchatka es una banda orientada al Rock progresivo de los ´70. Öjersson subió al escenario con una camisa y un chaleco que daban una clara apariencia hippie típica de ese estilo de bandas. De todos modos, su labor fue concreta y potente, cumpliendo con solvencia la tarea.
El bajista Niklas Sundin se mostró conciso y afinado con el resto de la banda (la cual integra desde el “Dead end kings”). Anders “Blakkheim” Nyström cumplió acertadamente su faena, aunque por momentos pareció sonar un poco más bajo el volumen de su guitarra. Su rostro usualmente grave hizo lugar a varias sonrisas cada vez que el público local coreó las clásicas “Ole ole ole, ole ole ola… katatonia es un sentimiento, no puedo parar”, hecho que incluso llevó a que en un par de ocasiones agradeciese por micrófono la ofrenda coral de la pequeña muchedumbre.

Capítulo aparte merece la presencia en escenario de Jonas Renkse. Su prominente figura es casi un sinónimo de la banda. Vestido como siempre de negro, y con su rostro imperceptible por encontrarse cubierto por su cabellera, sus gestos y movimientos transmitieron de primera mano los sentimientos que genera la banda: soledad, oscuridad, tristeza y melancolía que fluyeron profusamente por todo Uniclub a través de su voz. Al terminar la tercer canción, alguien entre el público gritó “¡Gordo, ojalá no seas feliz nunca!” en clara referencia a lo que su presencia transmite. Y como establecimos previamente en esta reseña, durante muchas partes del recital hubo gritos haciendo referencia a los flanes y postres que Jonas debería suspender, un código que fue solamente perceptible para todos aquellos que nos vinculamos a través del Whatsapp, y que el resto de asistentes de seguro ignoró por completo.
Quien aquí reseña pudo observar a su alrededor no solo la casi exclusividad de remeras de la banda (o bandas paralelas de sus miembros, como Bloodbath y October Tide), sino a muchos asistentes llorando y lagrimeando a lo largo de las canciones, algo que rara vez es visible en un recital Metalero… pero como dijimos también previamente, hace rato que Katatonia es una banda y categoría en sí misma. Es imposible transmitir los sentimientos que atravesaron las almas y corazones presentes en aquella noche de viernes, aunque obviamente lo que aconteció en aquel pequeño recinto de la zona del Abasto contrastó por lejos con el resto de lo que tuvo lugar aquella noche en Buenos Aires.

¿Cuándo será la oportunidad de ver nuevamente a Katatonia en Buenos Aires? La espera llevó esta vez casi 5 años. ¿Será posible esperar para una próxima oportunidad un lugar más grande y con mejor sonido? Ojalá que sí. ¿Cuál será el rumbo que seguirá la banda en estos próximos tiempos? Imposible saberlo, aunque es evidente que, como siempre, seguirá siendo Katatonia, inclasificable pero reverenciable a la vez.
Retomemos entonces la reflexión inicial de Michel De Certeau sobre lo que constituye un acontecimiento. La dispersión y distancia de sus oyentes por latitudes tan lejanas ha sido una barrera francamente borrada, al menos mínimamente en esta oportunidad. El grupo de Whatsapp continúa funcionando, y se han generado relaciones y vínculos que han sobrevivido al show. Quizás sea germen de la generación de futuras bandas locales influenciadas por ellos, o al menos la semilla para futuros seguidores. Ya no tiene sentido reflexionar sobre lo que hemos visto o lo que sabemos sobre detalles técnicos y de sonido, sino que lo que importa es lo que su presentación ha dejado como impronta entre los asistentes. Si bien los músicos de Katatonia seguro lo desconozcan, los corazones y almas presentes en esa fría noche de viernes han sido tocados y alterados para siempre.

 

Reseña: Javier A. Rodríguez (Equipo Interdisciplinarios de Estudios Sociales sobre Heavy Metal Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.)
Fotos: Brenda

Por el Doc

 Hoy por la mañana, mientras iba en bicicleta hacia el microcentro, se me disparó la siguiente secuencia de pensamientos:
1) qué hermoso día de sol;
2) sí, como el del 24 de febrero;
3) ojalá siempre que uno adhiere a una huelga y va hacia la consecuente movilización se nos garantizara un hermoso día de sol (y nos encontráramos con una movilización masiva como la del 24).
Y ahí la secuencia de pensamientos se reenvió hacia dos películas.
4) La primera se me viene con frecuencia a la mente porque trabajo con aspectos relacionados a la prevención de accidentes de trabajo y enfermedades profesionales, pero en esta ocasión el motivo volvió a ser el sol. La película se llama “La clase obrera va al paraíso (Elio Petri, 1971)” y el protagonista es un obrero italiano cuyo elevadísimo y maquinal ritmo de trabajo es celebrado por la patronal y criticado por sus compañeros, ya que él -su ritmo de producción- se vuelve la medida standard que la patronal pretende que alcancen sus compañeros.

Totalmente alienado, un día tiene un accidente de trabajo. Ahora bien, la escena que se me vino a la mente, les decía, tenía que ver con el sol. Es una de las primeras escenas y en ella se ve a cientos de trabajadores entrando a una fábrica. Parado en el medio de estos cientos de trabajadores que marchan como un ejército hacia la fábrica y en dirección opuesta a ellos se ve a un activista –un estudiante universitario- que trata de disuadirlos y, megáfono en mano, les grita:
“Son las ocho de la mañana. Son las ocho de la mañana, cuando salgan ya habrá oscurecido... La luz del sol hoy no lucirá para ustedes. Se quemarán trabajando. ¡Ocho horas de trabajo! Al salir al final de la jornada verán que los han robado, sí, robado... Ocho horas de sus vidas. (…) Hoy después de 8 horas de trabajos forzados saldrán y estará oscuro.”.
Hubo un momento en el que los italianos te hacían una comedia con estos elementos.
5) La segunda película que se me vino a la mente ya no es una comedia sino un drama y plantea una situación muy distinta, casi opuesta. Casi. Acá el drama no es (tampoco) la privación del sol sino del trabajo, es decir, es un drama que tiene como telón de fondo la desocupación. La película es española y se llama “Los lunes al sol(Fernando León de Aranoa, 2002) y me parece que vale la pena verla en momentos como este para comprender desde las historias trágicas pero verosímiles de sus protagonistas –y ya no a partir de cifras impersonales como “65 mil contratos que se vencen” (que en todo caso no dejan de ser útiles para comprender la magnitud del problema)-, la miseria que en cada huelga, en cada movilización, en cada medida de fuerza, los trabajadores y trabajadoras estamos tratando de revertir. Creemos, además, que es posible.
Ya pelearemos por el derecho a los días o a las horas de sol, o para ejercer el control sobre nuestras propias vidas (algún día quizás hasta controlemos el clima), que en definitiva de eso se trata.

Buenos Aires, 30 de marzo de 2016

Por el Doc

Los Asteroides, Los Devas y Satan Dealers

16-01-2016, en Parque Avellaneda

 Los Asteroides y Los Devas telonearon a Satan Dealers en el marco de los Stoner Cycles, en una fecha que formó parte de la agenda de recitales gratuitos organizados por La Chacra de Los Remedios.

El tambo de la antigua chacra que es hoy el Parque Presidente Nicolás Avellaneda evocaba en mí a la casa que ilustra el primer disco de la tapa de Black Sabbath. No se parecen en nada en realidad, pero mientras sonaban Los Asteroides me parecía que solo faltaba alguna figura lúgubre completando la escena. En lugar de aquella mujer misteriosa, sin embargo, había gente paseando a sus perros, padres paseando a sus hijos y la fauna habitual de este hermoso parque a la que en esta oportunidad se le sumaron unos cuantos amantes del stoner rock. La movida fue organizada por la chacra de los remedios , un espacio que depende del gobierno de la ciudad de Buenos Aires pero que –como se encargó de subrayar uno de sus miembros en uno de los intermedios en los cuales se presentaba a las bandas- es manejado autónomamente por el grupo de vecinos que organiza las fechas que tienen lugar allí todos los sábados. En la ciudad post cromagnon, en la cual se hizo cada vez más complicado tocar, este lugar emerge como una sana anomalía. Probablemente haya sido la primera vez que sonó música stoner, esperemos que se repita.

Los Asteroides -Lucas Vecchio (guitarra), Mariano Cerbasi (bajo) y Alan Mikkelsen (batería)- inauguraron la jornada con su psicodelia stoner instrumental, a la que le siguió el set de Los Devas–Marcelo De la Fuente (guitarras y voz), Federico Midaglia (bajo) y Sebastián Pallares (batería)- que además de presentar temas de Vulkania y Experimental hicieron una versión del clásico de Pappo sucio y desprolijo.

Como es usual en estos festivales gratuitos y al aire libre, el paseo de artesanos incluía un puesto donde se podía colaborar con las bandas comprándoles sus materiales (cabe destacar que los músicos que participan de estos ciclos no cobran ningún cachet).

Caída la noche, la música stoner cedió su lugar a los Satan Dealers (más bien cercanos al garaje rock), liderados por un Adrián Outeda que se tomó unos segundos para aludir al complicado momento político y social que estamos atravesando y apostar por una escena que no se repliegue sobre sí misma. Si bien no ahondó en detalles, a uno se le vienen a la cabeza los despidos masivos que se dan a la par de un brutal ajuste sobre la clase trabajadora (mediante políticas de devaluación monetaria y tarifazos) u otros hechos tal vez más preocupantes como la detención de la militante popular Milagro Sala por el sólo hecho de protestar, lo cual tuvo lugar ese mismo sábado. Ante semejante revolución de la alegría, la oscuridad de la música stoner podría volverse un espacio desde donde puedan extraerse elementos de resistencia al menos en el plano estético (suele decirse que una ciudad industrial como Birmingham -en una época signada por la desocupación de la posguerra- no era un ambiente propicio para cualquier mierda hippie sino más bien para que nazca Black Sabbath). Cabe señalar que en el puesto donde se vendían discos las bandas también estaban recibiendo donaciones para un comedor de la Villa 31, respecto a lo cual Outeda reprochó -con razón- que los del público podríamos haber sido más solidarios.

Volviendo a lo musical, tras esta breve digresión de realidad que me permito en una crónica que a lo mejor sería más agradable replegada sobre sí misma, la banda versionó Moonage daydream a modo de homenaje a David Bowie, quien como ya sabemos lanzó recientemente su último disco –Blackstar- y partió de regreso a su planeta. Además hicieron su versión en castellano de Marea Alta (High Tide, de los Comsat Angels); tema ya registrado en Canciones para desertar (2012), disco que abría con Detrás del sol, también presente en el repertorio del sábado. También hubo canciones de El ardor de los perfumes prohibidos (2007) –como Nada tiene por qué y La calle brilla a mis pies, entre otras- y de su última producción, La eternidad en una hora (2015) –como Los silenciados y Oscuros muros , entre otras- la cual volverán a presentar el próximo 2 de abril en La Trastienda.

Festilaptra
04 de diciembre de 2015
Ciudad Cultural Konex

 

  

Introducción

Nunca he poseído mi propia compañía discográfica, ni dirigido una exitosa compañía de merchandising, por esto no pretendo ser un experto en marketing. He evolucionado a través de mi habilidad como compositor de canciones, pero otros lo han etiquetado, comercializado y acicalado para el consumo.

Aunque he hecho dinero gracias al Punk, es una modesta cantidad cuando uno considera la recompensa que ha sido otorgada a las compañías que promueven el Punk como alguna especie de producto para ser ingerido. Esta ha sido siempre mi manera de despreciar los novedosos, poco serios e impulsivos rasgos que la gente asocia con el Punk; porque el Punk es más que eso, tanto más que esos elementos se convierten en triviales a la vista de la experiencia humana que todos los Punks comparten.

Desde que el Punk ha sido parte de mi, durante más de la mitad de mi vida, pienso que ha llegado la hora de intentar definirlo, y en el intento defender este persistente fenómeno social conocido como Punk. Es asombroso que algo con tanta profundidad emocional e intercultural haya marchado sin definición por tanto tiempo, porque las raíces del Punk se hacen más profundas, y retroceden en la historia más allá de lo imaginado.

Incluso en las dos últimas décadas, es difícil encontrar algún análisis del influyente efecto que el Punk-Rock ha tenido en la música Pop y en la cultura juvenil. Y más raros aún son los ensayos o artículos detallando las emocionales e intelectuales corrientes ocultas, que conducen las afirmaciones de moda más comunes, que la mayoría de la gente atribuye al Punk.

Estas son algunas de las necesidades que me obligan a escribir esto. Si mi intento ofende a los puristas, manda a pique la clandestinidad de una sociedad secreta, promueve la confianza en la investigación escéptica, provoca pensamientos más profundos, y descifra la ironía; entonces habré logrado mi trabajo y aquellos que se sientan despreciados u ofendidos, quizá reconozcan la trivialidad de su posición. Dado que no tengo nada que promover salvo mis observaciones sobre una subcultura, que ha crecido hasta proporciones globales, y a través de convivir con ella mucho tiempo, he encontrado hilos del pensamiento común en todas partes.

Los procesos del pensamiento común y corriente son los que determinan la ideología que aglutina y compromete a la gente en compañía de otros, dentro de una comunidad. Hay un deseo entre Los Punks de ser una comunidad, pero se necesita para serlo, alguna formación dada a conocer sobre los fundamentos de la ideología Punk, y de dónde proviene esta. El actual estereotipo punk es cicatrizado por el marketing de masas y por un desafortunado énfasis en el estilo, y no en la esencia.

Pero estos males no destruyen el sentimiento Punk, solamente confunden la educación de las nuevas generaciones de gente que saben que ellos son el Punk, pero que no saben lo que esto significa. Hay un largo camino hasta entender lo que significa. Este escrito es parte del proceso.

 

Los Punks No Son Bestias.

El Punk es un reflejo de lo que significa ser humanx. ¿Qué nos diferencia de otros animales?
Nuestra habilidad para reconocernos a nosotros mismos y expresar nuestra singularidad genética.
Irónicamente, en la perspectiva sostenida comúnmente, entre los que se dedican a hacer negocios y la maquinaria publicitaria, se resalta la primitiva naturaleza en estado animal de los Punks y de su música.

Ellos dan por hecho que la violencia es el ingrediente clave en la música Punk, y esta suposición es fácilmente perpetuada porque es fácil comercializar la violencia, y los nuevos artículos sobre ella siempre consiguen espacio en las columnas de la prensa. Este enfoque sobre la violencia olvida un elemento clave de lo que trata todo el Punk:

 

El Punk es: la expresión personal de la singularidad que proviene de las experiencias de crecer en contacto con nuestra habilidad humana para razonar y plantear preguntas.

 

La violencia ni es habitual en el Punk, ni exclusiva de éste. Cuando ésta se manifiesta es debido a cosas no relacionadas al ideal punk. Considerar por ejemplo la habitual historia de una pelea en el colegio entre un punk y un atleta, jugador de fútbol. El futbolista y su cohorte no aceptan o valoran al punk como a una verdadera persona. Más bien, lo usan como un recipiente de ácido sulfúrico, a diario recriminándolo, provocándolo, y avergonzándolo, lo cual, por supuesto, no es más que un reflejo de sus propias inseguridades.

Un día, el punk ha tenido suficiente y golpea al capitán del equipo de fútbol en el vestíbulo. Los profesores por supuesto expulsan al punk y mencionan su paupérrimo peinado y andrajosa ropa como una evidencia de que él es un violento, un incontrolable sin remedio. En el periódico de la comunidad se lee "Una Paliza en el Vestíbulo Reafirma que la Violencia es un Modo de Vida Entre los Punk Rockers".

La ira espontánea, al no ser aceptado como una verdadera persona, no es exclusiva de los Punks. Esta reacción se debe al hecho de ser humanx, y cualquiera reaccionaría con ira, independientemente de su afiliación social o subcultural, si se sintieran despreciados e inútiles. Tristemente, hay muchos ejemplos de violencia entre los punks. También hay resplandecientes ejemplos de gente mal informada que se llaman a ellxs mismxs punks. Pero la ira y la violencia no son características del Punk, de hecho, estas no tienen cabida en el ideal Punk.
Ira y violencia no son el pegamento que mantiene unida a la comunidad punk.


Dentro de la singularidad está la preservación de la raza humana.

La naturaleza nos concede la columna vertebral genética de lo que trata todo el Punk. Hay aproximadamente 80.000 genes en el Genoma humanx, y aproximadamente 6 billones de personas portando este elogio genético. Las probabilidades de que dos personas lleven el mismo cromosoma son tan pequeñas como para estar casi más allá de la comprensión (Las posibilidades son esencialmente 1/280.000 veces el número de posibles personas que tú puedas conocer y con la que casarte durante toda una vida. Prácticamente imposible).

Los genes que llevamos juegan un importante papel en la determinación de nuestro comportamiento y nuestro punto de vista sobre la vida. Eso es por lo que tenemos el regalo de la singularidad, porque nadie más tiene el mismo conjunto de genes controlando su perspectiva del mundo. Por supuesto, los factores culturales juegan el otro papel principal, y estos pueden tener un efecto más homogeneizador sobre el comportamiento y la forma de ver el mundo.

Por ejemplo, una ciudad completa de obreros podría tener 15.000 habitantes que son educados con los mismos ideales, trabajan en las mismas fábricas, van a las mismas escuelas, compran en los mismos establecimientos, y tienen afición a los mismos equipos deportivos. Mientras sus hijos se desarrollan, hay una constante interacción de fuerzas opuestas entre la impresión social que su cultura imparte, y la expresión genética de singularidad.

Aquellos que pierden el contacto con su naturaleza se convierten en robots de la sociedad, mientras que aquellos que denuncian su desarrollo social se convierten en animales vagabundos. El Punk simboliza un deseo para caminar la línea en medio de estos dos extremos con magistral precisión.
Los Punks quieren expresar su propia y única naturaleza, mientras al mismo tiempo quieren adoptar los aspectos comunitarios de su educación cortagalletas.

La relación social que ellos tienen está basada en un deseo de comprensión mutua de la perspectiva única del mundo que cada uno tenemos. Las "escenas" punk son lugares sociales donde esas perspectivas son aceptadas, algunas veces adoptadas, otras veces descartadas, pero siempre toleradas y respetadas.

 

El Punk es: un movimiento que sirve para rebatir actitudes sociales que han sido perpetuadas a través de la deliberada ignorancia de la naturaleza humana.

 

Porque esto depende de la tolerancia y evita la desaprobación, el Punk está abierto a todxs los humanxs. Hay una elegante semejanza entre la dependencia del Punk de perspectivas y comportamientos únicos, y nuestra propia, natural y genética predisposición hacia la singularidad.

 

La batalla entre el miedo y la racionalidad.

La adicción a conformarse es un poderoso efecto secundario de la vida civilizada. Todxs nosotrxs somos educadxs para respetar las opiniones de nuestrxs ancianxs, y más tarde cuando nos damos cuenta de que éstas son sólo opiniones dogmáticas, no estamos educadxs para causar un alboroto por hacer preguntas difíciles. Muchxs sencillamente están de acuerdo con los conceptos imperantes y nunca expresan sus propias opiniones, lo cual es análogo a una muerte prematura del individuo.

Nuestra especie es única en la habilidad de reconocer y expresar la personalidad y, no ejercer esta función biológica, va en contra del gradiente de selección natural que creó esto desde el principio. Esta "autosatisfacción" combate el miedo al fracaso.

Es fácil asumir que si todxs lxs demás están haciendo algo, entonces no hay forma de fracasar si tú simplemente estás de acuerdo con esto. El ganado y las manadas de gansos probablemente puedan reconocer esta ventaja. Pero la humanidad entera podría fracasar por esa mentalidad.

Reflexionando y actuando en una dirección contraria a la corriente de la opinión popular es decisivo para el progreso y el desarrollo humanx, y una contundente manifestación del Punk. Si un asunto o fenómeno es considerado verdadero sólo porque otras personas dicen que lo es, entonces es un trabajo Punk buscar una solución mejor, o al menos encontrar una variable independiente que confirme la creencia mantenida; (A veces la opinión popular es sólo un reflejo de la naturaleza humana, lxs Punks no viven en la negación de esto).

Esta habilidad para oponerse a los principios del momento fue una pieza principal de los más grandes avances en el pensamiento humanx a lo largo de la historia. El periodo completo de la Ilustración se caracterizó por las ideas que rehuían del dogma de la época, sólo para revelar las verdades en la naturaleza y en la existencia humana que todo el mundo puede observar, y que todavía están con nosotros hoy.

Galileo luchó contra la Iglesia, la Iglesia ganó la batalla, metiéndolo en la cárcel para toda la vida, pero finalmente perdió la guerra; pocas personas creen hoy que el sol gira alrededor de la Tierra, y por tanto Dios no creó a la Tierra como el centro del universo. Francis Bacon insistió en que el destino humanx es la inteligencia. Si negamos este principio fundamental de lo que significa ser humanx, él razonó, entonces descendemos dentro de las profundidades del mero barbarismo.

Charles Darwin, escribió después del apogeo de la Ilustración, no obstante él fue directamente influenciado por su tradición, fue educado como un teólogo y, a pesar de eso, todavía fue conducido a entender el orden subyacente que conectaba las especies biológicas que él observaba en sus viajes. Sus puntos de vista arrojaban interrogantes sobre muchos de los dogmas de la Biblia, a pesar de eso su razonamiento fue acertado, y a través de un método de autosuperación (la lucha en su propia mente por entender) enriqueció al género humanx mediante la instauración de un nuevo punto de referencia del conocimiento humanx.

La doctrina de la iglesia fue más marginada. El miedo de la repercusión desde la iglesia fue eclipsado por la ola de entendimiento que los puntos de vista de Darwin crearon en la gente y por la verdad existente en sus estudios.

El proceso del pensamiento Punk contemporáneo, conducido por este deseo de comprender, es una copia idéntica de la tradición de la Ilustración. El hecho de que tantísimos ejemplos históricos existan, que revelan un deseo de destruir el dogmatismo, nos encamina hacia una poderosa doctrina: Esta es un rasgo natural de los seres humanxs civilizados para ser originales. El hecho de que la singularidad sea tan poco frecuente, revela que nuestra naturaleza es reprimida por una igualmente poderosa fuerza contrapuesta: EL MIEDO.

 

El PUNK es: un proceso de cuestionar y de comprometerse a la comprensión, que resulta en el progreso individual, y por extrapolación, guiaría hacia un progreso social.

 

Si bastantes personas se sienten libres, y son animadxs a usar sus habilidades de observación y raciocinio, grandes verdades emergerán. Estas verdades son reconocidas y aceptadas, no porque fueran impuestas a la fuerza por alguna entidad totalitaria, sino porque todo el mundo tiene una experiencia similar cuando las observa.

El hecho de que lxs Punks puedan narrarse unxs a otrxs y tener en común asuntos de prejuicios, proviene de una experiencia compartida de ser tratados inadecuadamente por la gente que no les quiere alrededor. Cada unx tiene su propia experiencia de ser rehuido, y cada unx puede verse reflejado en la historia de alienación de otrx, sin alguna clase de adhesión a un código de comportamiento.

La verdad de los prejuicios proviene de la experiencia que todxs ellxs comparten, no de una fórmula escrita o una constitución a la que tengan que obedecer. L@s Punks aprenden de esta experiencia que los PREJUICIOS están equivocados, este es el principio mediante el que ellxs rigen sus vidas; ellxs no lo aprendieron de un libro de texto.Sin el afán por entender y el cuestionar las creencias mantenidas, la verdad permanece cubierta detrás de la costumbre, la inactividad y la ideología dominante.

 

¿Cuál es la Verdad?
Los filósofos distinguen entre la verdad con "V" mayúscula y la verdad con una "v" minúscula.
Los Punks niegan la primera.

La Verdad con "V" mayúscula asume que hay un orden prescrito por algún ser transcendental.
Es decir, que la verdad proviene en última instancia de Dios, que tuvo un plan para todo cuando él creó el universo.

La verdad con "v" minúscula es esa que entendemos por nosotrxs mismxs y sobre la que todxs nosotrxs podemos estar de acuerdo gracias a unas experiencias y observaciones similares de este mundo. Esta también es conocida como verdad objetiva, desde nuestro interior, revelada aquí en este mundo; como la verdad opuesta a la Verdad con "V" mayúscula, la cual proviene del exterior y es proyectada hasta nosotros, concretamente para que la sigamos.

La moral necesita NO ser pensada como un producto sólo de la Verdad con "V" mayúscula. La verdad objetiva es fácilmente adaptable a una cultura moralista y espiritual.

 

El PUNK es: la creencia de que este mundo es lo que hacemos de él, la verdad proviene de nuestra comprensión de cómo son las cosas, no del ciego apego a fórmulas acerca de cómo deberían ser las cosas.

 

La dependencia del Punk de la verdad objetiva proviene de la experiencia compartida de ir a contra corriente. Cualquiera, que haya sobresalido en una multitud, palpa la verdad de la experiencia.
Nadie tuvo que escribir una doctrina aceptable para el marginado, y para que éste entendiese lo que significa ser diferente. La verdad fue bastante sencilla, y esa verdad pudo ser entendida y consensuada por todxs aquellxs que compartían una experiencia común.

 

¿Qué es el miedo?
Los miedos, que conducen a la gente a conformarse, han causado épocas deprimentes en la historia de la humanidad. La llamada Edad Media fue tranquila y sin agitación, pero también lúgubremente silenciosa y pestilente, nunca para hallar una perspectiva que contrastase [los hechos]. El pseudo bienestar y la tranquilidad, que la gente de la Edad Media experimentó, por conformarse con una burocracia impuesta rígidamente, impuesta por el rey y la iglesia, fueron completamente enmascarados por la miseria que tenían que soportar en su vida diaria.

La vida es sencilla como campesino, sin dirección, sin propósito, sólo producir más bienes y descendencia para el beneficio del Rey. Pero aprovecharse del miedo para controlar a los campesinos (u hoy en día de los obreros no cualificados en ese asunto) es sólo un nauseabundo ejercicio a corto plazo, porque los campesinos tienen el mismo "equipamiento mental" que la realeza.

Los profundamente arraigados rasgos biológicos del autorreconocimiento y el deseo de expresar la personalidad no pueden ser anulados por mucho. Con el tiempo los campesinos se dan cuenta de que la vida sin el ejercicio de la razón es tan aceptable como ser un animal de granja. Ser controlado por el miedo es lo mismo que ser biológicamente inerte, incapaz de tomar parte en el drama humanx, simplemente consumiéndose por completo.

El miedo que controla el comportamiento humanx se aprende. Es diferente de la respuesta inmediata y reflexiva del "huir-del-estímulo-repugnante" que otras criaturas emplean para sobrevivir. También tenemos reflejos motrices como ellas, pero el miedo al fracaso y el miedo al hablar en voz alta provienen del sistema límbico.

El sistema límbico es un circuito de neuronas en nuestro cerebro que controla nuestras emociones más asentadas. Conecta dos partes del cerebro: el Mesencéfalo, a donde se envía la información sensorial (es decir, los estímulos visuales y auditivos) y el Cerebro (parte delantera), donde la información es procesada. Aunque el Cerebro ha estado ahí presente durante 480 millones de años (estaba presente en los vertebrados más primitivos), desarrolló funciones especiales con la llegada del género humanx.

Una porción especializada del Cerebro, llamada la corteza cerebral, fue altamente desarrollada en los humanxs. El 95 % de nuestra corteza cerebral es responsable de las actividades mentales asociativas como la contemplación y la planificación. El otro 5% es responsable del procesamiento de la información motriz y sensorial.

Por comparación, un ratón (también considerado un vertebrado de los más evolucionados), tiene una corteza cerebral con sólo el 5% de sus neuronas dedicadas a las funciones asociativas, mientras que el 95% son dedicadas a funciones motoras y sensoriales.

El sistema límbico altamente desarrollado está en el meollo de lo que significa ser humanx.
Nosotrxs nos diferimos de otros animales en la cantidad de tiempo que gastamos planeando, contemplando, y expresándonos. Nuestro sistema límbico es muy poderoso. Puede dominar las emociones primitivas, y suprimir deseos profundos.

Cualquiera que alguna vez haya visto una película triste con amigxs, e intencionalmente retuvo las lágrimas porque no quería que sus amigxs les vieran llorar, empleó el poder de su sistema límbico. Contemplaron las repercusiones de la reacción de sus amigxs al llanto, y detuvieron la cascada emocional que habría traído las lágrimas.

Del mismo modo que la racionalidad es producto del sistema límbico, el miedo también se concentra en las mismas neuronas del sistema límbico. A menudo el miedo es un comportamiento racional, basado en pensamientos irracionales, y puede paralizar el poder de procesar de la corteza cerebral. La negación y el miedo van unidos de la mano, y ambos son ejemplos de cómo nuestro sistema límbico puede suprimir los estímulos obvios y promueve una conducta que es segura y convencional.

El sistema límbico es como cualquier otro órgano en el sentido de que puede funcionar sin obstáculos hasta producir resultados perjudiciales. El estar en contacto con nuestros cuerpos lleva a una salud general en conjunto, y el sistema límbico necesita una atención constante con el propósito de dominarlo. Para superar el miedo, unx necesita estar en contacto con su sistema límbico, y reconocer cuando está escondiendo lo obvio.

Las buenas maneras y el "ser agradable" son formas de la represión del sistema límbico, necesario a veces, pero a fin de cuentas rebajando la originalidad humana. La mentira es la última forma de represión del sistema límbico. Es una negación de lo obvio. Los narradores de la verdad, aquellxs que son auténticxs y merecedorxs de confianza, han aprendido a dominar su sistema límbico. Reconocen el deseo de mentir, pero racionalizan la inutilidad de defender algo que no es verdad.

Lxs mentirosxs, por otra parte, son esclavxs de su sistema límbico, pierden el contacto con la mayoría de sus capacidades mentales básicas. Su comportamiento es precavido y astuto porque dejan que su deficiente razonamiento, para encubrir lo obvio, controle su personalidad entera. A la larga se tienen que rendir a la verdad y reconocer la derrota, pero sólo después de que cada posible vía de decepción y de lógica retorcida ha sido defendida en el interés de ocultar su miedo.

Los políticos, los curas, los caudillos de las finanzas, y los jueces son maestros de la lógica retorcida y de la promoción del miedo. Ellos hacen de lxs Punks buenas dianas para la crítica intelectual porque no respetan a la gente que ha aprendido a dominar su sistema límbico. Y lxs Punks no tienen miedo de apuntar eso que es obvio, aún cuando su posición social podría ser puesta en peligro.

 

El PUNK ES: la lucha constante contra el miedo de las repercusiones sociales.

 

El Movimiento Punk

He intentado enumerar algunos de los factores que hacen del Punk un movimiento, en el sentido cultural. El típico estereotipo de un/a imbécil rufián saqueando, destruyendo, robando, peleando, o discutiendo en el nombre de alguna vacía y efímera causa no es más punk que la imagen "bonita-cara/cabeza-vacía" de las estrellas del pop de hoy día.

Porque es muy fácil para las compañías discográficas vender imágenes de violencia, sexo, y egoísmo, muchas bandas han picado en el anzuelo y se han retratado a sí mismxs como Punks, sin darse cuenta que realmente estaban perpetuando un estereotipo de conformidad que desde luego no es punk.

La actitud del "Vení, únete a nosotrxs", que busca atraer seguidorxs, a menudo resulta en una multitud ruidosa de personas débiles que piensan que su poder descansa en las grandes cifras de clones de la misma opinión que han recopilado. Sin embargo, no hay fuerza en los números si la gente es apiñada por una mantra de mente cerrada, a su propio servicio, inductora de miedo, que promueve bandos y principios excluyentes.

Las ideologías fuertes no requieren una muchedumbre, persisten a través del tiempo, y nunca se van, porque están íntimamente relacionadas a nuestro mecanismo biológico. Son parte de lo que significa existir como Homo Sapiens. El Punk representa esa tradición.

Este es un movimiento de proporciones épicas, va más allá de la proximidad del "aquí y ahora", porque es, fue, y siempre será "ahí y para siempre", siempre y cuando lxs humanxs anden por la Tierra.

Mientras entramos en una nueva era en la voraz marcha de la cultura, lxs Punks tendrán su día.
Internet ha permitido a la gente comunicarse directamente una vez más. En la Red, el comportamiento humanx es interactivo, como lo fue antes de la llegada de los medios de comunicación de masas.

La gente ahora fija su atención en discusiones ideológicas y temas sobre el estilo de vida, contrariamente al comportamiento clásico del siglo XX autorrecluyéndose de lxs seguidorxs y ateniéndose a un autoritario código (de un sistema de redes o comercial) del comportamiento aceptable. Las mentiras y los misterios del elitismo se erosionarán rápidamente mientras la conversación mundial que transpira diariamente en la Web invada más vidas de la gente.

La población mundial será más receptiva a ideologías alternativas porque ellxs las estarán creando.
La gente será menos receptiva a ideologías de instituciones obsoletas porque los agujeros y los defectos en su lógica serán más amplificados cuando sean difundidos instantáneamente alrededor del mundo, cuando lleguen a ser reveladas.

Las éticas de "La-fuerza-en-el-entendimiento" y "El-conocimiento-es-poder" que lxs Punks defienden se convertirán en la norma. La rigidez, la brutalidad, y la inutilidad de las agendas secretas serán hechas evidentes, allanando el camino hacia un reconocimiento de la singularidad humana, y hacia una nueva era de originalidad.

 

¿Quién es Punk?
Todo el mundo tiene el potencial para ser Punk. Es mucho más duro para alguien que proviene de una plácida, poco atractiva y desafiante, e ignorante, educación, porque ellos no ven la importancia de cuestionar o provocar a las instituciones que les dan tal tranquilidad. Pero tales ejemplos de una existencia despreocupada son raros en el mundo menguante de hoy.

Los eternos interrogantes todavía arden en las mentes de muchas personas. Lo que significa existir como ser humano se está haciendo más claro cada década. Algunas veces, la gente está acostumbrada a seguir el camino seguro hacia una temprana sepultura por consumir y repetir el dogma de una horrible aristocracia.

Por otro lado, el espíritu humano es difícil de aniquilar. El Punk es un microcosmos del espíritu humano.
Lxs Punks salen adelante gracias a sus mentes, no a su fuerza bruta. Se adelantan a la sociedad por su diversidad, y no por su conformismo. Motivan a otrxs por inclusión, no por dominación.

Están en la primera línea de la autosuperación y por extrapolación pueden mejorar el cariz de la raza humana. Se atienen a principios universales no escritos de la emoción humana, obvios para cualquiera, y evitan códigos de comportamiento elitistas, o agendas secretas. Encarnan la esperanza del futuro, y divulgan los errores del pasado. No les digas que hacer, ellxs ya te están guiando.

 

El Punk es : la expresión personal de la singularidad que proviene de las experiencias de crecer en contacto con nuestra habilidad humana para razonar y plantear preguntas.

 

El Punk es: un movimiento que sirve para rebatir actitudes sociales que han sido perpetuadas a través de la deliberada ignorancia de la naturaleza humana.

 

El PUNK es: un proceso de cuestionar y de comprometerse a la comprensión, que resulta en el progreso individual, y por redundancia, flores dentro de una evolución social.

 

El PUNK es: la creencia de que este mundo es lo que hacemos de él, la verdad proviene de nuestra comprensión de cómo son las cosas, no del ciego apego a fórmulas acerca de cómo deberían ser.

 

El PUNK es: la lucha constante contra el miedo de las repercusiones sociales.

 

Greg Graffin, es fundador y vocalista de la banda de punk rock Bad Religion. Se tituló en antropología y geología en la universidad de California, Los Ángeles. También obtuvo un máster en geología en UCLA y se doctoró en paleontología evolutiva en la Universidad de Cornell.
Actualmente es profesor de la UCLA.

@doctorgraffin

Victoria, de Sebastian Schipper

por Javier Aguirre

 

La última sensación del cine alemán es esta película rodada en un único plano secuencia y con escenario en el barrio berlinés de Kreuzberg. La cámara sigue a través de 140 minutos a Victoria, una joven residente española, en una noche de vértigo y abismales novedades, cuando nada lo presagiaba.

El director Sebastian Schipper (que empezó su carrera como actor) en su cuarta película, en la que también asume el rol de escritor del guión, consigue plasmar un ágil relato, a partir de seguir con una cámara al hombro, en continuo movimiento, las vicisitudes de su protagonista, interpretada en forma notable por Laia Costa. Una noche aparentemente normal, una noche más, es el comienzo de todo, cuando Victoria al comienzo del film está bailando música electrónica en el medio de la pista de un boliche. A partir de ahí, conocerá a la salida a cuatro muchachos, amigotes, que con ese lenguaje universal del approach, del acercamiento, medio chamuyero pero nada agresivo, van a generar una empatía con Victoria, mediada algo por el alcohol, por cierto, y van a seguir “de gira” caminando, comprando bebidas en un kiosco, riendo, y charlando en voz alta por esas calles, y subiendo a una terraza para ver la ciudad.

Esta secuencia se lleva la primera parte de la película, y el “efecto de realidad” de la cámara con ese pulso nervioso que los sigue nada hace presagiar en que van a derivar los acontecimientos. Porque después de un leve acercamiento -que denota más que un interés de amistad- entre Victoria y uno de los muchachos, cuando éste la acompaña al bar/café donde ella trabaja y donde pensaba pasar la noche para descansar unas horas antes de abrirlo al público, súbitamente se ven interrumpidos por el resto del grupo.

Asi, este comienzo pintoresco, de jóvenes en una noche berlinesa, de distracción, de juego, en un momento se ve completado por otra realidad: cuando los integrantes de este grupo de la noche se ven obligados a concretar un golpe delictivo, por una cuestión de deudas con las personas equivocadas. Y la película pasa de ser un relato cuasi etnográfico a un intenso thriller.

Y Victoria en el medio de ellos, y en el medio de todo, a veces asumiendo un compromiso, una ligazón típica de amigos beodos, esas amistades que en esa circunstancia parecen de hierro, y que la llevan a asentir y a involucrarse, decantándose en una noche vertiginosa de la que no conviene contar más.

Después de Birdman, de Alejandro Gonzalez Iñarritu, parece que las películas rodadas en un único plano secuencia, van a volverse más habituales. Sabido es que la ventaja técnológica de filmar en digital brinda mayores posibilidades para ese hacer técnico (el antecedente más notable y conocido es la famosa Rope -sobre la que mucho se ha escrito- del maestro del suspense Alfred Hichtcock, realizada, por supuesto, en fílmico) Pero eso no quita que lo que hace Schipper en esta película es una verdadera proeza, convirtiendo a la cámara en un personaje más, con ese pulso nervioso, adrenalínico, que en momentos arropa a su “heroína” perdida, Victoria, su leit motiv y corazón del filme.

Victoria (Alemania/2015). Dirección: Sebastian Schipper. Elenco: Laia Costa, Frederick Lau, Franz Rogowski, Max Mauff, Burak Yigit y Nadja Laura Mijthab. Guión: Olivia Neergaard-Holm, Sebastian Schipper y Eike Frederik Schulz. Fotografía: Sturla Brandth Grøvlen. Música: Nils Frahm. Edición: Olivia Neergaard-Holm. Distribuidora: Mirada. Duración: 140 minutos.

 

 

 

Por Beto M.G.

Amor en la isla
13 de octubre de 2015
Ciudad Cultural Konex, Sala B

Antes que nada quiero decir que Sol Marianela es la cantante con más onda del mundo. Luego de tal aclaración ya puedo seguir escribiendo.
Abrieron la noche un trío platense de chicas surfer llamado Las Piñas, irradiaron juventud y buenas canciones, me gustaría volver a verlas y espero hacerlo pronto. Pulgar arriba en mi Facebook mental para ellas.
Amor en la Isla hizo su debut en la Sala B del Konex, un martes 13 a la noche y la rompieron. Es la primera vez que lxs veo en vivo, si bien fuí con expectativas altas, la banda me retribuyó todo lo que yo esperaba y más.
El show comenzó unos minutos luego de pasadas las 23.00hs con “Macumba love” una de las canciones de su EP debut, Un Lugar Para Vivir (2015), luego le siguió un inédito que habla de una madre que le grita a su hijo Alonso. El tercer tema fue “Deshabitadas”, y después llegó el turno de una seguidilla del disco solista de Sol, Hasta Nunca (2014): “Guardarropas” (el primero en ser muy festejado por toda la concurrencia) , “Tendrán sus razones”, “La posta” con Juan Ignacio Serrano (Juanito el cantor) como invitado.

Sol Marianela es una cantautora de Villa Gesell, afincada actualmente en el Oeste del Gran Buenos Aires, que tiene más de 10 años de carrera y dos discos, uno oficial, el ya mencionado Hasta Nunca, reeditado este año por el sello de Seattle Jigsaw Records, y otro de 2004, Yogur, grabado en vivo y que ella misma se encargaba de hacer las copias y venderlas en sus primeros años sobre los escenarios. Luego de tanto trajín en soledad, Sol se junto con Nacho Flores, bajo y coros, y Lucas Mariño, en batería y coros, y de ese modo surgió Amor en la Isla (Anagrama del nombre de la chica que grita) para conquistar nuestros corazones.
Y así siguió la banda, rockeando en el Konex, con algunas canciones nuevas, como “Los pájaros” que igual conocíamos por videos de Youtube, y otras que nunca habían tocado en vivo, más otros dos temas del disco solista de la cantante: “Los novios”, con una introducción de llamada telefónica con su padre, que estaba entre el publico y le respondía, muy divertido, y “Porno de chicas”.
Para finalizar nos esperaba el video nuevo y que no pudimos ver, por problemas técnicos del Konex, pero igual tocaron una versión increíble de “La buena energía” , bien ruidosa, grunge y muy festiva, con el publico arriba del escenario saltando y bailando con la banda.
No podíamos pedir un cierre mejor, con Sol trepando arriba del baterista para terminar, ambos, en el suelo y luego, a la manera de Cobain, saltando arriba de la batería hasta que se desarmó y pateando todo.
Vayan a los shows de Amor en la isla, es una muy buena banda que hay que aprovechar a verla ahora mismo, ya... ¿Qué estás esperando? Andaaaaaa!!!

Por Beto M.G.

 En 1992, en Argentina, no había MTV para ver videos de rock (En la actualidad tampoco, je) y solo teníamos dos programas para eso, uno se llamaba Clips, y lo conducía Derek Lopez todas las mañanas por canal 2 (No recuerdo si ya se llamaba América y no tengo ganas de googlear, por hoy solo quiero utilizar mi bruta memoria). El otro fue más emblemático para mi generación, lo esperábamos todos los sábados al mediodía y podíamos ver lo que estaba sonando en todos lados, se llamaba Rock & Pepsi. Fue ahí donde vi por primera vez el video Lithium, de Nirvana. Kurt Cobain destrozando todo, volando hacia la bateria y trepándose al gigante Novoselic... ME ROMPIÓ LA CABEZA!!!!!!

Cómo se pasaba de esa intro suave-baladistica a ese estribillo con el grito demoledor, me encantó, nunca supe de que hablaba y aún hoy lo desconozco pero, era la banda que necesitaba para vivir mi adolescencia, en el 92 tuve 13 y 14 años, la edad ideal. A principios de 1993 me compré una revista española, de la que no recuerdo el nombre, que tenía en la tapa una foto de la banda. El recorte, una mini entrevista de solo una carilla, todavía lo tengo guardado en mi carpeta con recortes de Nirvana que junté en esa época.

Un primo, más grande que yo, me regalo el TDK negro donde tenía grabada mi primera copia de Nevermind, ese casete debe ser uno de los que más escuche en mi vida, una y otra, y otra vez más.

En los “noventaytantos” no teníamos demasiada información de nada, para poder enterarnos de las novedades teníamos que ver esos programas que ya mencione, escuchar la rock & pop o comprar revistas, yo hacía las tres cosas y aún así, muchas cosas de Nirvana y de Cobain las supe luego de la muerte de Kurt y ya gracias a MTV, luego a Internet.

El primer casete pirata que compré en mi vida fue uno de Nirvana, de su gira por Estados Unidos de 1993, no sonaba bien, pero tampoco era horrible. Ahora que lo pienso, había sido grabado de la tele, alguien puso el grabador frente a la tele y lo grabó y yo lo compré, sin tapa, pero le hice una buenísima, con Cobain teñido de colorado, alta foto era esa.

En 1994, el 8 de abril de 1994, yo tenía 15 años y ya no recuerdo donde lo vi o escuche primero, si fue el gordo Jacobson de Telefe Noticias o Bobby Flores en Guardias a mi, un programa que tenia en la “Rocanpo” todas las tardes, la cosa es que me enteré, todxs nos enteramos, del suicidio de Kurt Cobain. Triste, muy triste, la muerte de uno de mis héroes. Fue el primer músico que murió mientras lo escuchaba, porque Luca, Morrison y “demases” ya habían muerto cuando yo los conocí. Esa tarde fui a la casa de una chica, donde nos juntábamos con mis amigos y les conté que Cobain se había suicidado, no lo recuerdo, pero seguramente no habrían dado más datos que ese, se había matado, pero todavía no sabíamos como. Mi amiga puso Nevermind y lo escuchamos toda la tarde, repitiéndolo y repitiéndolo.

Era la banda del momento, MTV no paraba de pasar el unplugged una y otra vez y en la radio sonaba todo el tiempo Smells like teen spirit. Se venía la fiebre Nirvana, post morten.

Ni lentos ni perezosos, los de Geffen Records y la cadena de videos se pusieron de acuerdo y editaron el Unplugged, recuerdo haber ido a una fiesta, UNA FIESTA EH, y que solo sonara el desenchufado de Nirvana y cuando terminaba lo volvían a poner de nuevo, no se que onda, era como que vivíamos en un funeral constante, era raro. Con mis amigos íbamos a ver bandas del barrio y todas hacían un cover, siempre horrible, de Nirvana. En una de esas fiestas/recitales escuche por primera vez la palabra Kurco y me encantó. Cuando terminó de tocar uno de los grupos queríamos escuchar Nevermind, yo llevaba el casete a todos lados en mi walkman, y no había “centro musical” en la casa, pero estaban los equipos de guitarra y del cantante, asi que no se de donde consiguieron un grabadorcito asi de chiquitito, entonces acercaron el micrófono al parlantecito y así pudimos escuchar ese disco amplificado a todo volumen para que empezara el pogo adolescente y grunge.

Por suerte ese mismo año salió "Valentín Alsina", el primer disco de Dos minutos, y si bien no nos olvidados de Kurt y de su tristeza, todxs volvimos a saltar y a cantar, esta vez festejando la cerveza y en contra de la policía, como debe ser.

 

Por el Doc

El Siempreterno
03 de octubre de 2015
Palermo Club

El sábado pasado en Palermo Club, la banda de Sergio Rotman (voz, guitarra), Mimi Maura (voz), Fernando Ricciardi (batería), Álvaro Ruso Sánchez (bajo) y Ariel Minimal (guitarras) dio su último show “tal como los conocés”, según anunciara Rotman ante la partida de Ariel Minimal, la cual se hizo pública días atrás: “Es la primera vez que un grupo se separa con tanta felicidad” dijo acertadamente el ex Cadillac y ex Cienfuegos Sergio Rotman a mitad del show.
¿A qué se debió tanta felicidad, tratándose de un proyecto que a lo largo de 5 años no había dejado de deparar alegrías al conjunto de sus seguidores? No tenemos la respuesta (en el show bromearon sobre diferencias irreconciliables entre personas que beben whisky y coca zero)  sino apenas una humilde crónica de una noche con aires épicos y alguna que otra hipótesis que no escapa del estado de ánimo en la que fue elucubrada; es decir, al calor de un recital del que no podría salir una hipótesis que no sea optimista.
Tras la separación de Cienfuegos, aquel proyecto con el que Sergio Rotman dejara de ser para muchos de nosotros “el saxofonista de los cadillacs” para pasar a ser uno de los referentes del postpunk local (etiqueta que seguramente odiarán, como muchos músicos odian -con mucha razón- cualquier etiqueta, pero que a la hora de dar cierto marco de referencia nos viene bastante bien a quienes les contamos a otros de qué se trata lo que hace tal o cual banda), se reunieron bajo el nombre de El Siempreterno, grabaron tres discos oscuros y hermosos –El Siempreterno, Para Siempre y El Mar de Carbón-  editaron un par de simples (y hasta un disco en vinilo) y dieron, con el del final, 29 recitales.
“¿Alguien tiene alguna pregunta?”
A la muletilla de Rotman, lanzada tras El Siempreterno y El pánico borró mi memoria, los dos temas que abrieron el recital, le respondieron desde el público con algunas preguntas relacionadas con la partida de Minimal (que venía esa misma tarde de tocar gratis con Pez en San Isidro) más alguna que otra pregunta en joda como la que siempre le hacen a Rotman en este tipo de ocasiones. Pero al margen de las alusiones al alejamiento de Minimal, como cuando le pregunta al público y al resto de  la banda “¿Ustedes están en algún lugar que no sea este? (y mirando a Minimal: “no, a vos no te pregunto”), lo cierto es que el recital fue vivido con alegría. Tal vez por el conocimiento de que Rotman supo hacer buen rock con Cienfuegos (ya con Ricciardi en batería, con quien ya venía tocando en los cadillacs e incluso antes) y con El Siempreterno –entre otros proyectos- y seguramente lo volverá a hacer con el próximo experimento que lleve adelante. Tal vez, incluso, porque no sea este el fin de la banda (“Pobreciiiito, se piensa que se va él y El Siempreterno se separa”). Tal vez porque también sabemos que Minimal continuará haciendo buena música ya sea rockeándola con los Pez; en sus esporádicos recitales con Flopa Lestani o cualquier otra travesura que se le cruce en el camino. Tal vez porque cuesta imaginarse el cese de colaboraciones entre Rotman y Ariel Gustavo Sanzo, cuya historia en común se remonta por lo menos al año 1989, momento en que “el saxofonista de los Cadillacs” le produjera un disco a “Los Minimals”, aquella banda catalogada como mod con notables influencias de The Who (curiosamente Baba O´Riley fue el último tema que tocaron este sábado juntos en el escenario), proyecto que dejaría en el guitarrista el apellido-apodo con el que lo conocemos hoy.  
En resumen, el sábado fue una noche alegre en la que recorrieron sus tres LPs y hubo tiempo para covers de Kraftwerk (una versión deliciosamente oscura de The Hall of Mirrors), Joy Division (Love will Tear Us Apart) David Bowie (Moonage Daydream, que en su momento también grabaron los Cienfuegos) y The Who (Baba O ´Riley), siempre celebradas desde el público. No faltaron los invitados, en esta ocasión se subió al escenario un viejo amigo de Rotman y compañía, Gigio, de Los Inquilinos del Tiempo -que estuvieron de teloneros reemplazando a El Buen Salvaje- y acompañó con su guitarra algunos de los últimos temas. De ahora en más, el misterio y la espera ¿Seguirán sin las guitarras de Minimal? ¿Se reinventarán bajo otro  nombre? ¿Se dispersarán en varios proyectos? Cuesta imaginar haber sido testigos privilegiados, quizás, de la última vez que interpretaron piezas bellísimas como Bebiendo Ansiedad (aquella inspirada en el último mensaje de texto que le enviara Toto Rothblat a Rotman) o desataron el pogo con 7/11. Mientras tanto me entero de que Rotman estará musicalizando el próximo martes el ciclo Martes Indie Gentes (fecha con Atrás Hay Truenos, Temporada de Tormentas y Asalto Al Parque Zoológico) y Minimal será uno de los invitados de Satan Dealers dentro de unas pocas horas en Niceto Club, donde la banda de Adrian Outeda celebrará 15 años en el camino y presentará su nuevo disco: La Eternidad En Una Hora-. Y de alguna manera siento que la pulsión que durante cinco años se materializó en El Siempreterno está intacta, es cuestión de estar atentos para ver donde hará su próxima descarga.